Hay noticias que un pueblo nunca quisiera contar.
Este lunes, Santiago Temple amaneció con una tristeza que atraviesa cada rincón de la localidad. Falleció el adolescente de 15 años que había resultado gravemente herido luego de ser embestido por una formación ferroviaria durante la tarde del lunes 6 de julio, en un sector ubicado sobre avenida Felicioni, frente a Plaza Disney.
Desde el momento del accidente, la comunidad siguió con esperanza la evolución de su estado de salud. Tras ser asistido por un servicio de emergencias, el joven fue trasladado al Hospital Villa del Rosario y, debido a la gravedad de las lesiones, derivado posteriormente a un centro de mayor complejidad en la ciudad de Córdoba. Pese al esfuerzo de los equipos médicos, en las últimas horas se confirmó su fallecimiento.
La Justicia continúa investigando las circunstancias en las que ocurrió el siniestro.
Un dolor que abraza a todo Santiago Temple
En los pueblos, las noticias no son solo noticias. Tienen nombre, tienen historias compartidas y rostros conocidos.
Hoy no es únicamente una familia la que llora la pérdida de un hijo. También lo hacen sus amigos, sus compañeros, quienes compartieron con él un aula, una cancha, una vereda o un simple saludo cotidiano. Porque en Santiago Temple nos conocemos, nos encontramos todos los días y construimos comunidad desde esos pequeños gestos que hoy cobran un valor inmenso.
Sus padres son vecinos de toda la vida, al igual que él. Por eso, el dolor trasciende las puertas de un hogar y se convierte en el dolor de un pueblo entero, que hoy se une en un respetuoso abrazo para acompañarlos en uno de los momentos más difíciles que puede atravesar una familia.
Hay silencios que hablan más que cualquier palabra. El de hoy es el silencio de una comunidad conmocionada, que ve partir demasiado pronto a uno de sus jóvenes.
Desde Santiago Temple Informa expresamos nuestras más sinceras condolencias y acompañamos con profundo respeto a su familia, seres queridos, amigos y compañeros. Que el cariño y la solidaridad de todo un pueblo sean un pequeño sostén en medio de tanto dolor.
Porque hay despedidas que dejan una marca imborrable. Y esta será, sin dudas, una de ellas.








